Encontramos un pájaro que se revolcaba en el suelo, se veía que tenía dificultades para volar, lo agarramos esquivando picotazos, ella lo metió en una caja, el pájaro de plumaje azul, era vistoso, seguramente había chocado contra un ventanal de vidrio, parte de su columna vertebral habría quedado dañada. Ella lo llamó celestino, le dibujo un pájaro y lo pegó frente a la caja, busco pastos y pajas y le hizo un nido, le daba de comer mandarinas y palta, que comía muy gustoso, ella tenía la esperanza de que se recuperara. Un día lo baño y lo puso al sol para secarlo, ya no le dio más picotazos, el pájaro parecía mejorar. El gato solía entrar a la casa a pedir comida, al principio intentamos evitarlo, pero en un descuido ya tenía a celestino en la boca. Ella no lo vio estaba distraída haciendo un cuento de celestino, escribía contenta, esperanzada. Pensé que era lo mejor que la naturaleza siguiera su curso, en el patio vino el perro y se lo saco al gato, también le dio unos mordiscos, celestino en el pasto se puso a silbar como pidiendo ayuda, así que se los saque a ambos, y lo puse nuevamente en la caja. Se lo conté, y en ese momento no paró de llorar desconsoladamente, al principio no la comprendí, porque pensé que una muerte súbita sería lo mejor para un pájaro que no podía volar; quizá estaba demasiado anestesiado por las cosas que había visto, bombas que habían caído sobre una escuela de niñas en Irán, un niño que se retorcía por el dolor que le provocó una bala en su vientre, a la noche en una serie cortaban a un hombre con una motosierra para torturarlo, me habían rematado a mi personaje en un juego de la PC con una sartén de hierro, mientras escuchaba como argentinos y brasileros se burlaban de la nacionalidad, en las noticias salió que un hijastro atacó a su padrasto con un machete y este para defenderse lo mató ahorcandolo y en una escuela, un niño había matado a otro con una escopeta, lo curioso es que en muchas redes sociales palabras como guerra, asesinato, estan censuradas, pero uno lee las noticias que pasa todos los días y para superar una situación hay que aceptarla, no negar y hacer como si no pasara. Ella lloraba por celestino, un pájaro hermoso pero que no podía volar. Me puse a pensar que frágiles y sensibles que son los niños, como vamos creciendo y perdiendo sensibilidad ¿Como puede ser que dirigentes políticos bombardeen población civil? ¿Qué nos pasa a los humanos que dejamos de contemplar el vuelo de los pájaros? ¿Será que enviamos su libertad? ¿Será que nos ganó la apatía? ¿Consumimos violencia y así la normalizamos? Olvidamos la música y el sabor de la cereza. Hay que ser como niños para entrar en el reino de los cielos, sentenció Jesus.


